El contrabando de combustible es un problema grave que afecta a la economía y la seguridad de México. Las complicidades entre privados y autoridades, así como la impunidad que impera en el país, han permitido que esta práctica ilegal se extienda y se sofistique.
Es necesario que las autoridades mexicanas tomen medidas más severas para combatir este delito, investigando y sancionando a aquellos que participan en esta cadena de complicidades. Además, se debe trabajar en fortalecer la seguridad fronteriza y en mejorar la coordinación con las autoridades de Estados Unidos para detener el contrabando de combustible en la frontera.
Se requiere también de una mayor transparencia en los soportes financieros y bancarios, así como en los permisos para adquirir combustibles, para evitar que se sigan utilizando empresas fachada para operar con impunidad. Solo con una acción coordinada y decidida se podrá combatir eficazmente este problema y evitar que siga afectando la economía y la seguridad de México.

