sos en 2025, cifra por debajo de la media nacional. Además, la informalidad laboral es alta, con casi la mitad de la población ocupada trabajando en condiciones precarias y sin acceso a seguridad social.
A pesar de ser una potencia agrícola y exportadora, Michoacán enfrenta graves problemas de inseguridad, con altos índices de violencia relacionados con la delincuencia organizada. Esto ha afectado la reputación del estado y ha generado un clima de inestabilidad que no favorece el desarrollo económico a largo plazo.
En conclusión, Michoacán es un estado con un gran potencial agrícola y exportador, pero también enfrenta desafíos importantes en términos de seguridad, informalidad laboral y baja calidad de vida para muchos de sus habitantes. Se requiere de políticas públicas efectivas y un trabajo conjunto entre el gobierno y la sociedad para lograr un desarrollo sostenible y equitativo en la entidad.

