ndo. Las descalificaciones mutuas continuaron durante horas, dejando de lado el verdadero tema a discutir, la ley de investigación e inteligencia en materia de seguridad pública.
Finalmente, después de una larga noche de confrontaciones verbales, la ley fue aprobada en lo particular y se envió al Senado para su discusión. Sin embargo, la falta de seriedad mostrada por algunos diputados en el pleno dejó un mal sabor de boca en la ciudadanía, que espera que los legisladores se enfoquen en los verdaderos problemas del país en lugar de pelearse entre ellos.

