La decisión de Trump ha causado indignación en México, con el presidente López Obrador calificando la medida como un acto de provocación. Por su parte, el gobierno canadiense ha expresado su preocupación por la imposición de aranceles, argumentando que afectará no solo a los productores y exportadores de automóviles, sino también a los consumidores estadounidenses.
Se espera que las negociaciones entre los países continúen en un intento de llegar a un acuerdo que evite una guerra comercial total. Mientras tanto, las consecuencias de los aranceles impuestos por Trump ya se están sintiendo en los mercados financieros y en la economía global.
La incertidumbre reina en la región, con muchos preguntándose cuál será el próximo paso en esta creciente disputa comercial entre Estados Unidos, México y Canadá.

